
La empresa alemana EHRET ha desarrollado contraventanas con paneles solares integrados
SolarSlide protege las ventanas de la radiación solar mientras genera electricidad
Hay algo que conocemos bien cuando llega el calor: una ventana expuesta al sol puede convertir una habitación luminosa en un espacio difícil de mantener fresco. Para evitarlo, bajamos las persianas, cerramos las contraventanas o desplegamos un toldo, con una idea sencilla: dejar fuera parte de la radiación solar. Sin embargo, esa misma radiación que intentamos bloquear también puede aprovecharse para producir electricidad. La arquitectura lleva tiempo explorando cómo conciliar ambas necesidades sin obligarnos a elegir entre proteger nuestras viviendas del sol y aprovechar su energía.
La respuesta llega de la mano de EHRET, un fabricante alemán que ha desarrollado SolarSlide, un sistema de contraventanas correderas con paneles fotovoltaicos integrados. La compañía presentó esta solución después de trabajar en su tecnología con el Instituto Fraunhofer de Sistemas de Energía Solar (ISE). No hablamos de las persianas enrollables que solemos encontrar en España, sino de hojas exteriores que se desplazan frente a las ventanas y forman parte de la fachada. El fabricante plantea su instalación tanto en edificios nuevos como en rehabilitaciones.
La tecnología detrás de SolarSlide
Para entender cómo funciona basta con fijarnos en lo que ocurre cuando una de sus hojas se coloca delante de una ventana: intercepta parte de la radiación solar directa y ayuda a reducir el calentamiento del interior. Al mismo tiempo, las células fotovoltaicas del módulo aprovechan la luz que reciben para producir electricidad. Las hojas se desplazan por guías y pueden moverse manualmente o mediante un motor, según la instalación. EHRET utiliza módulos de vidrio-vidrio y marcos de aluminio, de manera que la tecnología queda integrada en el propio elemento de protección solar.
La firma ofrece dos configuraciones que se diferencian principalmente por su conexión eléctrica. SolarSlide está pensado para integrarse en una instalación fotovoltaica con un inversor externo, mientras que SolarSlide Pro incorpora un microinversor en cada hoja que facilita su conexión a una red de 230 voltios. En ambos casos, la electricidad producida puede aprovecharse en el edificio o enviarse a la red, dependiendo de la instalación. Las contraventanas pueden alcanzar 1,5 metros de ancho y 2,8 metros de alto, con ocho colores estándar para los módulos.
La propuesta no se ha quedado en un catálogo: un edificio residencial de once viviendas en Schlatt, dentro del municipio de Widnau, ha incorporado 21 elementos de este sistema en su fachada sur. El tejado ya disponía de una instalación fotovoltaica de 31 kWp, pero no bastaba para alcanzar los requisitos de la certificación Minergie que buscaban sus promotores. Según Schenker Storen, las nuevas contraventanas añaden alrededor de 10 kWp, hasta alcanzar aproximadamente 41 kWp de potencia instalada. Así, el edificio consigue aprovechar más superficie sin recurrir a paneles convencionales en la fachada.
¿Se puede comprar en España? Por ahora, la respuesta exige cierta cautela. Aunque SolarSlide está disponible en Francia desde enero de 2026, según pv magazine, no hemos encontrado información oficial que confirme su comercialización en el mercado español.
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