Las plataformas de smart TV están bajo escrutinio por la recopilación de datos para construir perfiles publicitarios. Hace poco supimos que los televisores de LG iban más allá de la simple detección del contenido y también podían escanear la red local en busca de dispositivos. Durante el pasado fin de semana se ha viralizado la historia de un experto en ciberseguridad que analizó el software de su tele Samsung y encontró un sistema de seguimiento que pone los pelos de punta. Samsung ha respondido a la polémica y también hemos conocido nuevos matices que cambian la historia.
El detonante. El usuario log4j cuenta en su perfil de X que todo empezó porque su tele Samsung de 2025 le estaba mostrando anuncios sospechosamente personalizados así que se puso manos a la obra y analizó la plataforma Tizen mediante ingeniería inversa. El firmware estaba cifrado y no pudo examinarlo directamente, pero acabó consiguiendo acceso de administrador al sistema y empezó a investigar qué ocurría dentro de su televisor.
Los hallazgos. Al analizar el código, el investigador encontró referencias a la captura de imágenes de la pantalla, análisis y la clasificación de sonidos (concretamente ladridos de perros y llantos de bebés) y datos sobre la duración de las sesiones de cámara. También descubrió un sistema de IA adaptado a cada región que sería capaz de analizar la actividad de apps como YouTube con fines publicitarios.
Quizás el hallazgo que más alarmas ha encendido es que el software incluye mecanismos para detectar micrófonos en dispositivos cercanos, como barras de sonido y otros dispositivos Bluetooth. Según su interpretación, si la tele no tiene micro para escucharnos, lo busca en otros dispositivos. "Por fin encontré una empresa que realmente escucha a sus clientes", bromeaba en su cuenta de X.
La respuesta de Samsung. Hemos consultado a Samsung y nos ha hecho llegar un comunicado en el que especifican que el Reconocimiento Automático de Contenido (ACR) es una función que necesita del consentimiento del usuario. La compañía sostiene que no recopila información sobre lo que se está viendo cuando ACR está desactivado. Esta es su respuesta íntegra:
Al igual que muchos proveedores de Smart TV, Samsung utiliza el reconocimiento automático de contenidos (ACR) para mejorar la experiencia de visualización, personalizando mejor tanto los contenidos como, si los usuarios dan su consentimiento, la publicidad que ven. Los Smart TV de Samsung no tienen activado el ACR de forma predeterminada. Los usuarios deben dar su consentimiento para utilizar el servicio ACR y pueden retirarlo en cualquier momento. Cuando un cliente desactiva el ACR, no se recopila ni se transmite información sobre el visionado.
Samsung se toma muy en serio la privacidad; es el eje central de todo lo que hacemos y se gestiona con el máximo cuidado para garantizar que nuestros espectadores disfruten de la mejor experiencia, al tiempo que se protegen sus datos personales.
(Casi) todo tiene una explicación. Samsung se centra únicamente en hablar del funcionamiento del ACR, pero los hallazgos del investigador van mucho más allá. ¿Significa eso que todo lo que no han explicado es verdad? No necesariamente. Como señalan en TechRadar, la función de detección de llantos y ladridos corresponde a funciones que Samsung había anunciado públicamente, llamadas Family Care y Pet Care. Lo que hacían era enviarnos una alerta al móvil cuando detectaban uno de estos dos sonidos, pero Samsung las está retirando porque no ha tenido mucho éxito y tampoco funcionaban muy allá, al parecer porque daban muchos falsos positivos. Eso sí, queda una duda por responder y es por qué se envían esos datos a los servidores de Samsung, algo que Samsung no aclara.
Con respecto a la detección de micrófonos en dispositivos cercanos, en Techradar señalan que la existencia de esta función no significa que el televisor esté usándolos para escuchar nuestras conversaciones. Por ejemplo podrían servir para apps de videollamadas o karaoke. Con todo, Samsung no ha explicado para qué sirve esta capacidad ni qué datos transmiten.
Quedan dudas por resolver. Como decíamos, Samsung menciona únicamente el sistema ACR en su respuesta, lo que deja muchos interrogantes sobre otros hallazgos del investigador. No explican las referencias a las capturas de pantalla, el supuesto modelo de IA que estaría analizando nuestros hábitos ni tampoco por qué el registro de ladridos y llantos se envía a sus servidores.
A pesar de estas dudas, de momento no hay pruebas suficientes para hablar de espionaje o de escándalo de privacidad. Eso sí, el caso ilustra bastante bien hasta qué punto un televisor puede recopilar información sobre sus usuarios, y lo poco transparente que puede resultar saber qué se recoge, con qué finalidad y dónde acaban esos datos.
Imagen | Xataka con Magnific
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