En 2020 apareció en Facebook una imagen de una mujer sentada en el inodoro. No era la típica imagen que nadie compartiría voluntariamente, pero lo llamativo no era la imagen en sí, sino quién (o mejor dicho qué) la había tomado: fue un robot aspirador, concretamente una versión en desarrollo de la Roomba J7 de iRobot.
Este incidente fue publicado por el MIT y abrió el debate sobre la privacidad de los datos captados por robots aspiradores. iRobot se defendió argumentando que se trataba de una unidad de desarrollo y que las imágenes se habían tomado en el contexto de un programa de pruebas con un consentimiento expreso. Las imágenes fueron filtradas por trabajadores de Scale AI, la empresa de etiquetado de datos a la que fueron a parar esa y otras imágenes capturadas por la Roomba J7. Esta filtración hizo que empezáramos a ver a los robots aspiradores como un potencial riesgo para la privacidad, especialmente los que llevan cámaras.
Tu robot aspirador sabe más de ti de lo que crees
No ha sido el único incidente de seguridad relacionado con robots aspiradores. En 2024 unos investigadores lograron hackear un Deebot X2 de Ecovacs aprovechando una vulnerabilidad y consiguieron ver a través de su cámara.
Luego está la cuestión de que tu pareja pueda usarlo para espiarte y no es algo hipotético, ha pasado. En 2023, un hombre taiwanés sospechaba que su mujer le era infiel y usó el robot aspirador para grabar el affair. El hombre usó las grabaciones en el juicio y ganó la demanda por violación de sus derechos conyugales, pero también fue condenado a cinco meses de prisión por invadir la privacidad de su exmujer.
Además de las imágenes si el robot tiene cámara, está la cuestión del mapa. El robot sabe la distribución de nuestra casa, su tamaño, los muebles y hasta los tipos de suelo. Además, conoce nuestros horarios y hábitos de limpieza. Aunque pueda parecernos información menos sensible que que nos hagan fotos (que lo es), sigues siendo datos muy valiosos. Los fabricantes pueden usarlos para mejorar sus sistemas de navegación o desarrollar nuevas funciones, pero también pueden emplearse para elaborar perfiles de usuario y servirnos publicidad segmentada.
Qué hacen las marcas con toda esa información
La cuestión no es qué datos recopilan, eso ya se da por hecho, sino qué hacen con ellos. Para averiguarlo, hemos contactado con las principales marcas para conocer más detalles. De momento sólo hemos obtenido respuesta de iRobot y Roborock, por lo que para el resto hemos tenido que indagar en sus políticas de privacidad para ver qué indican sobre el tratamiento de datos. Actualizaremos esta sección si obtenemos más respuestas.
iRobot
Los datos recopilados se usan para "limpiar el hogar de forma eficaz y ofrecer a los clientes información sobre los resultados de la limpieza". Además, recalcan que "Nunca traicionaremos su confianza (de los clientes) vendiendo o utilizando indebidamente los datos".
iRobot ha creado una filial independiente llamadas iRobot Safe Corporation que se dedica a "proteger los datos de los consumidores estadounidenses y de otros países." En su web tienen un apartado dedicado a la seguridad de los datos donde se pueden ver todos los detalles.
Roborock
Aseguran que recopilan mapas, estado del dispositivo e información de uso anonimizada, con el objetivo de mejorar el funcionamiento de los robots. Sobre las imágenes de obstáculos o mascotas, "se almacenan localmente en el propio robot utilizando un formato encriptado".
Además, aseguran que los datos no se utilizan para entrenar sistemas de IA ni se comparten con terceros y nos recuerdan que se pueden desactivar funciones como el reconocimiento de obstáculos con IA. En su página 'Trust Center' está toda la información relativa a privacidad.
Dreame
Su política de privacidad global contempla la recopilación de información sobre el uso de sus productos, incluidos registros de limpieza, fotografías, vídeos, datos de rendimiento y diagnósticos, los cuales se utilizan para prestar y mejorar sus servicios.
En cuanto a la privacidad de las imágenes, en las fichas de algunos de sus robots, como el Dreame X60 Pro Ultra Matrix afirman que "los vídeos y las fotografías no se almacenan en la nube" y que el reconocimiento de mascotas se procesa directamente en el dispositivo.
Sin embargo, eso no significa que toda la información se quede en el robot: en su declaración de cumplimiento del Data Act europeo, Dreame reconoce que recopila planos 2D y 3D, distribución de muebles, obstáculos y tipos de suelo. Además, indica que las funciones que necesitan conexión a Internet envían datos a servidores ubicados en Alemania.
Ecovacs
en su política de privacidadcontempla la recopilación de mapas 3D de la vivienda, el tamaño y la posición de los muebles (opcional) y obstáculos. La compañía asegura que utiliza estos mapas exclusivamente para hacer que las rutinas de limpieza sean más eficientes y mostrar al usuario las zonas que ya se han limpiado. Los datos se almacenan en servidores de Ecovacs y las imágenes de la función 'Live Picture' en servidores cifrados en Alemania. La cosa cambia si se activa el programa "Plan de Mejora de Producto", en el que se envían imágenes de obstáculos no reconocidos a China para su procesamiento, pero es una función opcional y además dicen que difuminan las áreas en las que aparecen personas.
Anker Eufy
En su política de privacidad, la compañía reconoce que recopila información sobre el entorno doméstico, incluidos planos de planta, tipos de suelo, existencia y tipos de objetos dentro de la vivienda y niveles de suciedad detectados, además del historial de limpieza. También contempla que los robots equipados con cámaras u otros sensores visuales puedan capturar imágenes y vídeos para navegar y evitar obstáculos, siempre que el usuario haya dado su consentimiento.
No concretan dónde se almacenan los mapas e imágenes ni durante cuánto tiempo los almacenan. Tampoco aclara si esos datos se utilizan para entrenar sistemas de inteligencia artificial, aunque sí menciona el entrenamiento de IA con datos aportados voluntariamente en otros servicios de Anker.
Cecotec
En la política general de privacidad no especifican qué hacen con los mapas de sus robots aspiradores. Sin embargo, una política específica de la aplicación Conga sí indica que los mapas se almacenan en la memoria interna del robot y que Cecotec solo accedería a ellos si existe un problema técnico que requiere esa información para solucionarlo.
El documento también señala que no se utilizan para otras finalidades. En cuanto a los modelos con cámara, como la Conga X100, que permite visualizar la vivienda en directo, no aclaran cómo se almacenan ni se procesan esas imágenes.
Dyson
En su aviso de privacidad para máquinas inteligentes, la compañía reconoce que sus robots utilizan cámaras y sensores para recopilar información sobre el uso del aparato, el plano de la vivienda, las zonas que debe limpiar o evitar y el tipo y la ubicación de los objetos y obstáculos. Estos datos se usan para crear el mapa, personalizar la limpieza y mostrar las zonas por las que ya ha pasado en su app.
Sobre las imágenes, Dyson asegura que se procesan directamente en el robot y se eliminan después, por lo que la compañía no puede acceder a ellas. En el caso del nuevo modelo Spot+Scrub Ai, la cámara también se utiliza para identificar manchas y residuos mediante IA, pero la marca afirma que no realiza reconocimiento facial ni de personas.
Xiaomi
En su declaración de cumplimiento de la Data Act europea, en el que se incluyen 14 modelos de robots aspiradores, la compañía reconoce que recopila datos para planificar las rutas de limpieza, personalizar recorridos y delimitar zonas específicas. Estos datos, que califica como no personales, se almacenan primero en el dispositivo y después se suben a la nube.
Xiaomi estima que se conservan durante un periodo que suele estar entre 90 y 550 días, aunque los usuarios pueden solicitar que se eliminen. También aseguran que no comparte con terceros los datos de los servicios relacionados, pero no especifica si recopila imágenes ni menciona expresamente los mapas de la vivienda.
Mova
En su declaración de transparencia con la Data Act del Mova P50 Pro Ultra, Mova explica que el robot usa LiDAR para crear mapas 2D y 3D de la vivienda y cámaras o sensores de luz estructurada para detectar objetos y esquivar obstáculos. El procesamiento se hace en el propio aparato: los mapas y el historial de limpieza se guardan cifrados en el robot y se sincronizan con la nube, alojada en Frankfurt.
El robot también recoge datos de uso, red y, si se activa, vídeo de monitorización cifrado en tiempo real. MOVA afirma que no vende mapas ni hábitos de uso para publicidad y que su soporte no accede a los datos sin permiso del usuario. Los mapas pueden borrarse desde la app y eliminar la cuenta borra los datos sincronizados en la nube europea.
La privacidad del hogar también importa
Los móviles o los ordenadores son los dispositivos que más datos personales contienen y los que más nos suelen preocupar en materia de seguridad. Pero a veces se nos olvida que cualquier dispositivo conectado también sabe mucho de nosotros y, en el caso de productos del hogar, también de nuestra casa.
Revisar las políticas de privacidad debería ser un paso más dentro del proceso de compra para evitarnos sustos, igual que revisamos funciones y especificaciones. El punto clave está en saber, no sólo en los datos que recopila, sino para qué se usan y dónde se almacenan. También conviene prestar especial atención a si hay otras empresas relacionadas en el tratamiento de esos datos. En el caso de iRobot que mencionábamos al principio, la empresa lo había hecho todo bien, pero fue la empresa externa la que filtró las imágenes.
Imagen de portada | Xataka con Magnific
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